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Sed en el desierto…

Una historia o anécdota de autor anónimo y que no podemos comprobar si es real o no, considero es una herramienta clara y exacta para interpretar (aunque no en su totalidad), como obra Dios en el proceso de la formación de  un líder conforme a Su corazón, así como también, como una magnifica oportunidad para reflexionar en lo que haríamos… o más bien, lo que debemos hacer si es que confiamos en Dios y en las herramientas que El utiliza para forjar nuestro carácter conforme al de Jesús, en caso de que la situación que este autor describe se nos presente.

La Historia o Anécdota:

Perdido en el desierto...

Perdido en el desierto…

Un hombre estaba perdido en el desierto ya resignado a morir de sed. A punto de deshidratarse, llegó a una cabaña abandonada ya sin ventanas y casi desmoronada. Como pudo, se refugió bajo una pequeña sombra tratando de huir del intenso y ardiente calor desértico. Mirando alrededor encontró una vieja y oxidada bomba de agua. Se arrastró hasta ella, agarro la manija, y parándose con dificultad comenzó a bombear… a bombear y a bombear varias veces sin parar, pero aparte de escuchar un ruido que indicaba indudable resequedad, el agua no salió.

Sin esperanza y agotado, el hombre cayo con todo su peso hacia atrás. Tirado en el suelo, volteando un poco su rostro descubrió que a su lado había una vieja y empolvada botella cerrada. La tomo en sus manos removiendo el polvo y suciedad, y entonces pudo leer una nota pegada que decía: “Amigo mio, para saciar su sed usted necesita primero preparar la bomba derramando sobre ella toda el agua de esta botella. Después ─y solo después de haber vertido toda el agua de la botella─, bombee varias veces y comenzará a recibir un chorro de refrescante agua proveniente de un profundo torrente que pasa por debajo de esta cabaña. Una vez saciada su sed y recuperadas  sus fuerzas, haga el favor de llenar la botella otra vez antes de partir, para que el próximo viajero también reciba esta bendición.”

El hombre abrió la tapa de la botella y en efecto… la botella estaba casi llena de agua! De inmediato el se vio envuelto en un nuevo dilema,  mismo que hasta hacía unos minutos en su mente nunca se hubiera imaginado. Se dio cuenta que si bebiese aquella agua quizás podría sobrevivir, mientras que si la vertiese  en la vieja bomba herrumbrada y no funcionara, ahí mismo moriría de sed.

¿Qué hacer entonces?… ¿Vaciar el agua en la bomba para subir y bajar la palanca esperando recibir agua fresca?, o ¿beber el agua en la botella ignorando el mensaje y procurar salvar su vida?… ¿Qué haría yo en ese lugar?… ¿Qué haría usted?… realmente… ¿Qué haríamos si fuéramos los protagonistas de esta anécdota?

El autor describe que el varón finalmente decidió vaciar toda el agua en la bomba, agarrar la manija y comenzar a bombear. La bomba comenzó a crujir y rechinar sin arrojar agua!. Siguió adelante y cuando más desesperado se sentía, de la bomba comenzó a surgir un hilito de agua, mismo que poco a poco se fue convirtiendo en un más grueso flujo hasta que el agua se derramaba a sus pies con abundancia.

¿En qué desea Dios que yo invierta antes de derramar Su bendición?

¿En qué desea Dios que yo invierta antes de derramar Su bendición?

Para alivio del hombre, a través de la vieja bomba y después de la decisión y esfuerzo, Dios le proveyó de agua fresca y cristalina. Después de saciar su sed y prácticamente bañarse, él llenó de agua la botella y la cerró como el mensaje lo indicaba, solo que de su cosecha a la nota le agregó la siguiente leyenda:  “Crea, esto funciona!… usted necesita vaciar toda el agua antes de poder obtener nueva y fresca”

Estoy seguro que como yo, por supuesto que usted ya esta identificando algunas (si no es que todas), las lecciones que Dios nos enseña para aplicar en nuestra vida a través de esta anécdota.

  • ¿Estamos pasando por una etapa que representa un desierto en nuestra formación como líderes?
  • ¿Hemos llegado a un punto en que nuestra necesidad física, emocional, relacional, familiar, conyugal, económica, profesional o espiritual, es tan intensa como la sed en el desierto?
  • ¿Qué nos esta pidiendo Dios que vaciemos de la botella para entregarnos a cambio?
  • ¿En qué Dios nos esta solicitando invertir antes de recibir Su extraordinaria provisión?
  • ¿Qué nos esta solicitando Dios sembrar antes de entregarnos abundante cosecha?
  • ¿En qué Dios nos esta pidiendo prepararnos antes de asignarnos una nueva tarea para Su Honra y Gloria?

Amados hermanos, tenemos el privilegio de decidir quedarnos quietos y conformes en saber que Dios esta obrando en nuestra vida, sin esforzarnos por alcanzar lo que El ya tiene preparado para nosotros en esta tierra y que por cierto siempre será mucho mejor de lo que nosotros podemos desear o creer necesitar, o decidir dar pasos firmes en seguir Su sabia instrucción, confiando plenamente que aunque lo que nos pide parece ser una locura, El conoce lo que genuinamente necesitamos y lo suplirá.

En situaciones similares en alguna de nuestras áreas de vida: ¿Cuántas veces nos hemos quedado parados conformándonos en una zona de confort, cuando hubiéramos podido levantarnos para conquistar las significativas victorias que Dios ya nos otorgó y por las cuales El nos pide ir?

¿Qué nos falta, o… cuál es la diferencia entre decidir vaciar el agua que esta guardada en la vieja botella cerrada, para conseguir la nueva y fresca agua que Dios desea otorgarnos en abundancia?

¡Oh Dios Padre Santo y lleno de misericordia!… ten compasión de cada uno de nosotros y revélanos la terrible magnitud de las consecuencias que nos afectan y alcanzan a nuestras familias, cuando decidimos colocar nuestras necesidades personales antes que Tu sabia voluntad. Por favor transfórmanos Señor conforme a Tu corazón, te lo pedimos en el nombre de Cristo Jesús, amén, amén.

Dios complete Su obra en cada unos de nosotros.

“Debe Vivir el Padre para que Viva La Familia!”

Hermano Jesús de Avila

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Oraciones sin estorbo!…

Lo magnifico con respecto a la oración ―o el mayor problema, dependiendo desde la perspectiva que alguien lo vea― es que para hacerla debemos acudir a Dios, a Quien definitivamente nada podemos ocultar. No existe forma alguna que engañemos a Dios, y en su momento, El nos va a revelar todos nuestros pensamientos negativos, incorrectas actitudes, motivos egoístas o la dureza de nuestro corazón.

Oracion

“La oración ferviente y honesta siempre trae a la luz los más guardados sentimientos, deseos, secretos y actitudes en mi corazón”

Practicar la oración honesta y ferviente siempre trae a la luz los sentimientos y deseos más profundos de nuestros corazones, sean cualesquiera que estos sean, y eso ante Dios, puede colocarnos en una posición de vulnerabilidad muy incomoda, e inclusive permitirnos vivir una experiencia miserable.

“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”  1 Pedro 3:7

A través de este versículo La Biblia nos revela que definitivamente como varones y esposos debemos practicar la oración (especialmente ahora como graduados de EPP), pero también nos ilustra claramente que al orar, la condición de nuestro corazón tiene más efecto sobre el resultado de nuestra oración, que el mismo contenido de la oración.

Si al orar, en nuestro corazón (de manera consciente o inconsciente) estamos albergando falta de perdón, amargura, inconformidad, orgullo, egoísmo, irritabilidad, resentimiento o cerrazón, nuestras oraciones no serán contestadas. “Si en mi corazón hubiese yo mirado la inequidad, El Señor no me habría escuchado” Salmo 66:18

Cuando no oramos con rectitud en nuestros corazones, todas nuestras oraciones no solo corren gran peligro, sino que de acuerdo a La Biblia, sencillamente no serán contestadas, y es por esto que genuinamente debemos esforzarnos por orar con un corazón recto ante la Presencia de nuestro Señor.

Pero… ¿cómo presentarme con un corazón recto ante Dios cuando parece que mi esposa no quiere cooperar, y que por todo y por nada ella siempre encuentra justificables motivos para que en más de una ocasión entremos en discusión, o nos mantengamos distantes?. ¿Cómo presentarme con un corazón recto cuando por parte de mi esposa todo lo que recibo es reclamo, y al parecer nada de lo que digo o hago le satisface? (¿esto le parece o le suena familiar?)

Oracion

“Dios me ha otorgado autoridad para orar por mi esposa en todo momento, especialmente cuando los acontecimientos son adversos y difíciles”

En todo momento, y muy especialmente cuando parece que a la vista de nuestra esposa nuestros esfuerzos por mejorar no son suficiente, vivir sabiamente con nuestras esposas significa, en parte, reconocer que ella (especialmente en esos momentos) necesita de nuestra cobertura, de nuestra protección y nuestro amor. Y como coherederas de la gracia de Dios, nosotros necesitamos honrarlas en nuestros pensamientos, palabras y acciones. Cuando no lo hacemos, nuestras oraciones hayan estorbo. Y esto se refiere a todas nuestras oraciones, no solo a las que elevamos a favor de nuestras esposas. Muchos varones no recibimos respuesta a nuestras oraciones porque no hemos aprendido y aceptado este paso tan vital, así como el hecho de que la mejor manera de honrar a nuestras esposas, es orar por ellas con un corazón recto (no perfecto) delante de Dios.

Pidamos pues a Dios que nos muestre todo lo que necesitamos observar acerca de la verdadera condición actual de nuestros corazones. Quizás alguien pueda tener un matrimonio perfecto y ser sublimemente feliz con su esposa, y aun así, su actitud hacia su esposa este muy por debajo de lo que Dios desea. Cualquier cosa que El nos revele debemos confrontarla y confesarla ante Su Presencia. Cuando confesamos ante nuestro Señor todas nuestras actitudes imperfectas que existen en nuestro corazón, El nos ayuda a vencerlas.

El aspecto más difícil de ser un esposo intercesor nunca será el encontrar tiempo para orar por nuestras esposas, sino orar por ellas con un corazón recto ante Dios. Por eso es que para cumplir con la ordenanza de Dios de orar por nuestras esposas como sacerdotes en el hogar, debemos antes que nada, comenzar a orar por nosotros mismos.

Le invito para que en este preciso momento usted me acompañe a realizar la siguiente oración: Señor todo Poderoso, en este momento vengo ante Tu Presencia para suplicarte que en el nombre de Tu Hijo Amado Jesús, mi Señor y Salvador, Tu me transformes en un varón, esposo y padre conforme a Tu Hermoso, Santo y Recto Corazón. Amén, amén.

“Debe vivir el padre, para que viva la familia”

Nota: Este mensaje es una recopilación personal de uno de los capítulos del libro titulado: “El Poder del Esposo que Ora”, escrito por Stormie Omartian.

Por favor siéntase con la libertad de compartir esta información con otros varones (graduado o no de EPP), así como de contactarme en caso de tener alguna duda, pregunta, retroalimentación, o la necesidad de ayuda específica para resolver Bíblicamente algún asunto relacionado con la relación con su esposa e hijos. Estoy a sus órdenes.

Por favor recuerde que también puede añadir o dejar un comentario utilizando el formato en esta página. Muchas gracias y reciba bendición.

Esta Bitacora esta abierta a recibir colaboraciones, si usted tiene el interes de contribuir de manera regular o exporádica, por favor sea tan amable de contactarme para compartirle información detallada al respecto. Muchas gracias y reciba bendición.

Jesús de Avila
Email: correodejesus@hotamil.com

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