Archivo mensual: julio 2013

Un Sacerdote en Casa…

“La mayoría de los hombres fracasan por no reconocer que tienen que cumplir en sus hogares un ministerio de sacerdotes”

Es una frase escrita por Edwin Louis Cole (autor de Hombría al Máximo) que encontré en un artículo titulado ¿Hay un SACERDOE en su casa? Publicado en la revista m, editada por Ediciones Ariel. El artículo lo complete de leer en un lugar con las mínimas características para ser el ideal donde Dios habla al corazón, sin embargo Su Voz fue clara, y partir de ese momento puedo compartir que mi cumplimiento diario como un genuino sacerdote en mi casa, finalmente ha iniciado.

En el artículo, el autor (Edwin Louis Cole), describe  que un día sonó el teléfono de su oficina y al atender a la llamada, escucho una voz femenina deseando primeramente confirmar si hablaba con el Dr. Cole, el mismo que celebraba seminarios para hombres. Cuando Cole le confirmo ser el, la mujer le solicito atender por unos minutos, y con una voz afectada por la ansiedad, como sollozo contenido, comenzó a compartirle lo siguiente:

Le estoy llamando con temor y temblor porque no quiero que mi esposo sepa que le estoy hablando
Se que usted habla a los hombres, he escuchado algunas de sus grabaciones y estoy convencida de que su mensaje es poderosa herramienta de Dios para ellos. Yo quisiera que usted le dijera a los hombres como es que en realidad nosotras las mujeres nos sentimos
Lo que le estoy contando nunca he podido hablar de esto a mi pastor, a alguna hermana u otra persona en mi comunidad. Creo que ninguno de ellos nunca lo hubieran entendido
Pastor Cole, mi esposo es un buen hombre. Nunca falta a un servicio de la Iglesia. Rara vez llega tarde. Los dos colaboramos en la congregación. Yo enseño en la escuela dominical y el participa como ujier. Los dos somos cristianos que amamos al Señor
Pero en todos estos años que hemos estado casados, mi esposo jamás me ha hablado en casa de las cosas de Dios. Pasaron quince años desde nuestra boda antes de que él orara delante de mi y por mi, y eso fue a causa de que yo estaba enferma y le pedí que lo hiciera
Mi esposo se preocupa de hacer todo lo que puede por mí. Me siento muy mal hablando de el a sus espaldas, pero es que ahora estoy muy sola y no se que otra cosa podría hacer. Me falta una parte de mi vida porque el nunca ha asumido el liderazgo en la oración ni me ha hablado acerca del Señor, y tampoco ha sido el líder que me guié a edificar nuestra relación personal con Jesús. Cuando mis hijos estaban en casa, yo tenía alguien con quien leer La Biblia y orar, porque yo lo hacía con ellos. Ahora todos se han ido. Hace menos de un año que se casó el último y se fue de casa. Mi esposo gana suficiente dinero para que yo no necesite trabajar, de modo que estoy en casa la mayor parte del tiempo. Créame que no es porque los hijos se han ido que me siento tan sola. Es porque no tengo ningún tipo de liderazgo de parte de mi esposo, por favor Doctor Cole, dígale a los hombres donde sea que usted vaya, que las mujeres queremos que ellos sean los líderes en el hogar cada día: en especial que nos guié en oración y en el estudio de La Palabra de Dios. Si mi esposo tan solo asumiera su papel de líder y sacerdote, yo podría amarlo con mayor profundidad. Solo que me angustio porque el no asume su papel. No deseo yo avanzar y asumirlo. Eso no es correcto a los ojos de nuestro Dios. Yo se de un montón de mujeres que lo hacen, pero se que no es correcto
Doctor Cole, muchas gracias por escucharme, y por favor, si, por favor, dígales a todos los hombres que las mujeres queremos que nuestros esposos sean hombres

Ministrar a nuestra esposa es nuestra responsabilidad como esposos

Ministrar a nuestra esposa es nuestra responsabilidad como esposos

El sacerdote de cada hogar debe orar por su esposa. Cuando un hombre ora con su esposa, viene a ser íntimo con ella. En la verdadera oración espiritual, la intimidad desarrollada es mucho mayor que la unión física. Es la unidad en el espíritu.

El fracaso del hombre en orar por su esposa significa que, a pesar de que se puede tener una intimidad física, no se ha desarrollado la intimidad del espíritu que produce verdadera unidad.

Cada mujer necesita ser única en sus propios ojos. Un hombre que ministra a su esposa contribuye a que esto se cumpla. Pero, si el hombre no ora a favor de ella, sus necesidades más profundas no estarán recibiendo atención.

Los hombres que conocen a sus mujeres en oración, también las conocen en la sala, en la cocina y en el dormitorio.

El doctor Cole termina diciendo lo siguiente y que fue a través de lo cual Dios hablo claramente a mi corazón: Si al leer esto, usted no ha orado realmente a favor de si esposa y su engrandecimiento, deténgase y pida a Dios que le perdone. Comience usted a cambiar en este preciso momento. No lea ni siquiera una palabra más acerca de la hombría o de lo que Dios quiere para su vida, antes de que haya orado por su esposa y con su esposa.

Hermano varón, a usted y a mi Dios nos esta hablando claramente, asumamos nuestra más grande y maravillosa responsabilidad como varones y esposos, y dejemos que Dios, además de otorgarnos la más sólida unidad, nos permita experimentar Su Presencia en nuestras vidas y hogar.

En este momento debemos decidir no detener más la bendición que Dios tiene para nuestros matrimonios, nuestras esposas e hijos.

Hermano, si usted es alguien que no sabe o no tiene idea de como iniciar con su ministerio de ministrar por su esposa, por favor siéntase con la libertad de enviarme un mensaje solicitando apoyo, con gusto y de inmediato le apoyaré. Mi correo es: correodejesus@hotmail.com

logo-pie Debe vivir el padre para que viva la familia! 

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